26/11/09

Bona cuina


Ayer Allendegui se propuso tentarnos con el aparatoso menú de la cena ofrecida por el Sr. Obama, y comprobó que cuando se habla de comida, todos COMENtan. También yo lo hice: más o menos dije que esa cena no me parecía ni de lejos tan apetecible como la que propone Pla en Un senyor de Barcelona, y que mi padre me leyó por teléfono. Leed y juzgad (transcribo en catalán, creo que se entiende bien):
"De Manlleu a Olot tardàvem divuit hores i fèiem la travessia muntats a cavall dels matxos del Reiet de Vic, que tenia una gran quadra d'animals de bast. Sortíem quan encara fosquejava; feia fred i ens cobríem les orelles morades amb les bufandes grosses i peludes del temps.
Quina manera de viatjar, Déu meu, més plàcida i agradable! El camí es feia en quatre etapes: la primera s'acabava a l'Esquirol, o sia a Santa Maria de Corcó. En arribar-hi ens dirigíem a l'hostal del Botiguer, que era excel.lent. A la vora del foc, hi esmorzàvem de forquilla: truita de mongetes, una botifarra i una amanida del temps. Després, les postres i el vi ranci. Quan sortíem de l'hostal per muntar altra vegada en els matxos vèiem el món tocat per la puresa i la dolçor matinal, a través del cristall de l'aire fi.
La segona etapa ens portava a l'hostal de ca la Rutllada. Hom donava un bon pinso als animals, i els viatgers ens assèiem a taula per dinar: sopa i carn d'olla suculenta -amb l'orella i la cua de porc, la cuixa d'oca i la botifarra negra- i un entrant. Tot era fresc, senzill, gustós de la més elevada qualitat, cuinat amb un interés extraordinari. Per postres, la grana de capellà: una nou, quatre ametlles, dues avellanes i quatre figues seques que tant de gust de beure donen a la boca. I cafè. Després els homes encenien el caliquenyo i es reprenia la marxa.
La tercera etapa era la més llarga i consistia a travessar Collsacabra i passar de Cantonigròs als Hostalets d'En Bas del Grau d'Olot. El camí era bo fins al Grau, on hi havia una casa. Després es baixava per un pendent perillós, fortíssim, sobre l'aiguavessant del Fluvià. Als Hostalets es menjava una queixalada per berenar, que solia consistir en quatre cargols (o sia cargols ad libitum) a la vinagreta o una porció d'ànec, de pollastre o de colomí guisat amb una cabeça d'all o unes cebetes.
S'arribava a Olot negra nit, just a l'hora de sopar, que es produïa a la Fonda de l'Estrella, que era l'establiment d'aquesta classe millor de Catalunya per aquell temps" (J. Pla, Un senyor de Barcelona, Barcelona, Destino, 1989, pp. 92-93).

25/11/09

Sinsentido


- Mamá, en el comedor unas niñas me dicen todo el rato fea y mala.
- ¿Niñas de tu clase?
- No, niñas mayores del comedor.
Sé que en el comedor son alumnas de cursos superiores quienes se encargan de ayudar a estos pequeños, pero se me hace raro pensar que Joana, una maestra en este arte, no se las haya camelado a todas.
- Estarán de broma.
- No, mamá. Lo dicen de verdad.
- ¿Porque no quieres comer?
- Sí, sí que como. No sé por qué me lo dicen. Yo no les hago nada.
- no sé, Joana, no es que no quiera creerte, pero ya sabes que a veces te inventas algunas cosillas...
- Pero es verdad, mamá. Esto es de verdad.
- ¿Y no te gusta que estén estas niñas en el comedor?
- Sí, sí me gusta. Una se llama Isabel.
- ¿Pero no dices que te llaman fea y mala?
- Sí. No sé por qué.
- Entonces, no son tus amigas...
- Sí, son mi amigas.
- Joana, no lo entiendo.
- Yo tampoco lo entiendo mamá. No entiendo nada de nada.

24/11/09

Ficcionalización



Advierto: los nombres de los protagonistas de este diálogo han sido debida y deliberadamente alterados para proteger su intimidad.

- Mami...
- Dime Rigoberta.
- ... ¿tú cuándo te casarás?
- Pues cuando encuentre a la persona perfecta.
- Pero, mami, yo ya sé quién es esa persona perfecta.
- ¿En serio? -Mami responde sin prestar demasiada atención, suponiendo que Rigoberta está de nuevo fantaseando con su príncipe polaco-, ¿y quién es?
- Es tu amigo Hermenegildo. Nos quiere mucho a las dos.

20/11/09

Queremos ser niños


No se me ocurría qué decir justo hoy: el único día en que es necesario decir algo. Le he preguntado a Joana.
- Joana, ¿qué le dirías a un hombre malo que quisiera hacer daño a niños y niñas?
- No sé. Nada. A los niños y las niñas les diría que corran. Y luego se cogerían de las manos y yo los llevaría y luego haríamos una mariposa: ellos serían las alas de la mariposa y yo el centro, y volaríamos.
- Sería bonito. Y al hombre malo, ¿qué le dirías?
- Nada. Llamaría al móvil de la policía.

19/11/09

Se acabó

- Mamá, hoy dile a tu profesor que me has regalado el trabajo.
- Haré algo mejor, Joana: lo pondré en mi ordenador. Así todos lo sabrán.
- ¿Incluso gente que no conozco?
- Incluso gente que no conoces.

18/11/09

lección masticada

- Venga, Joana, date prisa. Vamos.
- Mamá.
- Dime, pero camina.
- Mamá, Celia -su maestra- nos quiere mucho.
- Sí. Seguro que sí.
- Es que, ¿sabes?, muchas veces nos riñe y nos castiga.

17/11/09

Introducción a la teoría de la libertad



MADRE E HIJA. NOCHE. CENANDO.

- Mamá, siempre le pido a Jesús no ser como soy, pero no me hace caso.
Dejo la cuchara en el plato. Una conversación que comienza así, seguro que no puedo mantenerla sin mirarla a los ojos.
- ¿Por qué le pides eso?
- Le pido que me haga buena. Y no me hace caso.
Hemos pasado una tarde agradable. Sin discusiones ni regañinas. Necesito saber de dónde sale ese pensamiento.
- Bueno, Joana, tal vez no sea que Jesús no te hace caso a ti, sino que me hace caso a mí. Yo le pido siempre que te ayude a ser una niña buena, cariñosa, obediente, capaz de pedir perdón si se equivoca... Y eres todo eso.
Sonríe.
- ¿Cómo ha ido el cole?
- Bien.
- ¿Te han castigado?
- Sí. Ana se ha equivocado.
- ¿Se ha equivocado?
- Sí, porque teníamos que hacer la ficha pero yo quería hablar y me ha castigado.
- Ah. Bueno. Tal vez no se ha equivocado. Tal vez es que te quiere mucho y por eso te avisa de las cosas que están bien y las cosas que están mal. Luego tú eliges. Mira: así es como Jesús te enseña a ser buena. Tú querías hablar, ¿verdad?
- Sí.
- Pero en ese momento había que hacer...
- La ficha.
- Sí.
- Como Ana te castigó, ahora ya lo sabes. Así, otra vez que quieras hablar cuando sea hora de hacer la ficha, pensarás...
Pongo mi índice en su sien y sonríe porque se sabe lista.
- ... y sabrás qué hay que hacer. ¿De acuerdo?
- De acuerdo.